Me llaman bocachancla en el trabajo. No es por que me quepan alpargatas en la boca, sino más bien porque desaprovecho todas mis oportunidades de quedarme calladito.
Como algunso sabréis, en mi empresa no me quieren, y yo tampoco quiero a mi empresa... es más bien una relación destinada al fracaso. Hace un par de semanas, justo antes de irme de vacaciones hicieron contrato indefinido al 90% de los empleados. Claro, yo soy del 10% restante.
Yo no quería preguntar los motivos, porque al fin y al cabo si lo hacía me arriesgaba a que me los dieran, pero no hizo falta. La jefa, con toda su buena voluntad, me llamó a su despacho con una excusa de lo más absurda. "Oye, ven un momento al despacho, que quiero saber que tal te va la vida".
Una vez allí dentro, me comentó que sí, que habían hecho indefinido a todo el mundo salvo a unos pocos, entre los que me incluyo, y el motivo era que voy al trabajo a pasarlo bien. '¡OH CIELO SANTO, ME HAN DESCUBIERTO!', grité yo.
Pero no todo eran malas noticias, la buena era que tenían pensado renovarme cinco meses más. Así, como quien da el indulto, lo dijo con una sonrisa de "no hace falta que me lo agradezcas", que acompañó con un "tienes cinco meses más para ponerte las pilas". Claro, soy bocachancla. Sin pensar lo que dije, pero diciendo lo que pensaba, me salió natural e instantaneamente un "o buscar algo mejor, ¿no?".
Gracias a Dios la jefa tiene sentido del humor, pero no sé hasta qué punto. Hoy volví a ponerlo a prueba. Como estoy de vacaciones y me aburro mucho, llamé al trabajo. No por gusto, sino por saber si aquellos planes de renovarme seguían en mente, o tenía que volver a recorrerme todo el infojobs. La jefa, muy amable como gusta ser, me preguntó que qué tal las vacaciones. Ni corto ni perezoso contesté "Uy, genial, me fui a Valencia en avión sólo para no ver más trenes, pero fue maravilloso, disfruté de la playa, comí mucha paella, y luego me fui a ibiza, así, sin premeditación, como si ganara un buen sueldo".
Por si acaso voy a ir mirando dónde están las oficinas del inem en google maps.
Pages
21/4/08
19/4/08
Jolideis, de esas
Bueno, hoy llegué de vacaciones y tenía muchos mensajes nuevos. Al principio me alegré, por la típica emoción de cuando piensas que te ha escrito la gente por echarte de menos, pero fue abrir el correo y ver un montón de spam que se cuela y una nota de mi empresa de hosting diceindo que mi dominio y hospedaje caducaban en siete días. Tampoco me preocupó demasiado, a blog muerto, blog puesto, así que vuelvo a aquí a contar mi vida.
Volver de vacaciones es un rollo, pero más si la vuelta es tan fatídica como lo fue la mía.
Prácticamente estuvimos todas las vacaciones en Cullera (Valencia), disfrutando y tiritando en la playa. Tres días antes de volverme a Málaga, se nos ocurrió la idea de ir a Ibiza, y así, como quien coge el barco todos los días y de forma rutinaria nos fuimos sin pensarlo dos veces. Nos cogimos un ferry de esos super chulos y super rápidos, que van desde Denia (Alicante) hasta Ibiza en tan solo un par de horas.
Nosotros, muy precavidos, compramos la vuelta para el viernes a las 11 de la mañana, para estar en Denia a la 1 de la tarde, comer cómodamente e ir al aeropuerto con calma a coger mi vuelo a las 20:35.
En Ibiza todo fue estupendo, conocimos la ciudad con su casco antiguo y sus montones de tiendecitas, y nos alojamos en un hostal baratísimo de Sant Antoni, que está al norte de la isla. Un hostal en el que duermes por 20€ la noche con desayuno incluído... (¿dónde estará el truco?).
Todo muy bonito, sí, pero llegó el viernes. A las 10 de la mañana nos plantamos en el puerto para coger nuestro barco, y justo cuando estábamos llegando nos avisan por SMS que nuestro ferry se había cancelado, y la alternativa era el ferry lento (4 horas) que salía a las 14:00. Yo ya lo empezaba a ver negroscuro, pero todo se complicaría más cuando en lugar de salir a las 14:00 salimos a las 15:10. Una vez asumido que perdí mi vuelo, empezó la búsqueda de alternativas.
Finalmente me decidí por el trenhotel que salía de Valencia a la 1 y llegaba aquí a las 10 de la mañana. Sobra decir que sobreviví, y me traje conmigo un montón de fotos, recuerdos, y un enorme dolor de espalda.
Volver de vacaciones es un rollo, pero más si la vuelta es tan fatídica como lo fue la mía.
Prácticamente estuvimos todas las vacaciones en Cullera (Valencia), disfrutando y tiritando en la playa. Tres días antes de volverme a Málaga, se nos ocurrió la idea de ir a Ibiza, y así, como quien coge el barco todos los días y de forma rutinaria nos fuimos sin pensarlo dos veces. Nos cogimos un ferry de esos super chulos y super rápidos, que van desde Denia (Alicante) hasta Ibiza en tan solo un par de horas.
Nosotros, muy precavidos, compramos la vuelta para el viernes a las 11 de la mañana, para estar en Denia a la 1 de la tarde, comer cómodamente e ir al aeropuerto con calma a coger mi vuelo a las 20:35.En Ibiza todo fue estupendo, conocimos la ciudad con su casco antiguo y sus montones de tiendecitas, y nos alojamos en un hostal baratísimo de Sant Antoni, que está al norte de la isla. Un hostal en el que duermes por 20€ la noche con desayuno incluído... (¿dónde estará el truco?).
Todo muy bonito, sí, pero llegó el viernes. A las 10 de la mañana nos plantamos en el puerto para coger nuestro barco, y justo cuando estábamos llegando nos avisan por SMS que nuestro ferry se había cancelado, y la alternativa era el ferry lento (4 horas) que salía a las 14:00. Yo ya lo empezaba a ver negroscuro, pero todo se complicaría más cuando en lugar de salir a las 14:00 salimos a las 15:10. Una vez asumido que perdí mi vuelo, empezó la búsqueda de alternativas.Finalmente me decidí por el trenhotel que salía de Valencia a la 1 y llegaba aquí a las 10 de la mañana. Sobra decir que sobreviví, y me traje conmigo un montón de fotos, recuerdos, y un enorme dolor de espalda.
20/11/07
Poltergeist gatuno
Ayer, en otro fracasado intento de suplir mis carencias fiísico-emocionales con un par de compras, me metí en el Natura de Sevilla decidido a llevarme algo nuevo a Madrid, para afrontar el viaje de vuelta con un batidor de capuccinos, un bolígrafo-linterna-imán-punterolaser y un recién adquirido sentido para mi vida.
Para el capuccino no lo sé, pero como batdor de cola-cao va realmente bien.
Lo mejor llegó cuando, probando las millones de posibilidades de mi nuevo bolígrafo multifunción, encontré la más divertida. Volver loco al gato. Y es que realmente ya se ha convertido en una obsesión la de encontrar y perseguir al puntito rojo.
Hasta el punto de que al levantarme el gato seguía mirando hacia la pared en la que vio por última vez al dichoso puntito que aparece y desaparece. Tengo miedo de que acabe degenerando a alguna psicopatía grave. ¿Debería dejar de usarlo?
12/11/07
Acabo de llegar
Por motivos laborales hay días que me tengo que ir a dormir a Sevilla, Málaga, Tarragona o Huesca. Anoche me tocó málaga, en el paleolítico tren Talgo 200.
El hotel totalmente maravilloso, con bañera de burbujitas, gel de ducha, kit de afeitado (aunque no me sepa afeitar), aftershave (aunque siga sin saber afeitarme), gorra de ducha, kit dental, kit de costura, y todas esas pijadillas que nos gusta robar de los hoteles para ir a tirarlas en casa. Tras el primer ¡GUAU QUÉ CHULO! y tirarme en plan muerto a la cama de 4x4, llegó el baño eterno.





Habíamos quedado a las 8.25 abajo para volver a Madrid, pero eran las 8.35 y en la recepción no había nadie. En un primer momento pensé que se trataba de la puntualidad española y que aún faltarían diez minutitos para que aparezcan, pero por si acaso le pregunté al recepcionista si había visto a un par de chicos disfrazados como yo salir del hotel. Tras su negativa me relajé de nuevo.
Volviendo a Madrid, y en la típica charla de minidescanso, le pregunto a mi compi que qué tal ha dormido. "Muy bien, pero he tenido un sueño muy raro en el que mataba a un compañero de tripulación". Ni siquiera tuve tiempo de poner cara de que me parecía normal cuando me vino a la mente la portada de "Sucedió en el Ave". Ni sé de qué va el libro, pero en mi mente parecía claro (habiendo dormido sólo cuatro horas, conste). Desde ese momento huí de cuchillos de metal y del horno de convección como del diablo.
¡Al fin y al cabo estoy en casa!
El hotel totalmente maravilloso, con bañera de burbujitas, gel de ducha, kit de afeitado (aunque no me sepa afeitar), aftershave (aunque siga sin saber afeitarme), gorra de ducha, kit dental, kit de costura, y todas esas pijadillas que nos gusta robar de los hoteles para ir a tirarlas en casa. Tras el primer ¡GUAU QUÉ CHULO! y tirarme en plan muerto a la cama de 4x4, llegó el baño eterno.





Habíamos quedado a las 8.25 abajo para volver a Madrid, pero eran las 8.35 y en la recepción no había nadie. En un primer momento pensé que se trataba de la puntualidad española y que aún faltarían diez minutitos para que aparezcan, pero por si acaso le pregunté al recepcionista si había visto a un par de chicos disfrazados como yo salir del hotel. Tras su negativa me relajé de nuevo.
Volviendo a Madrid, y en la típica charla de minidescanso, le pregunto a mi compi que qué tal ha dormido. "Muy bien, pero he tenido un sueño muy raro en el que mataba a un compañero de tripulación". Ni siquiera tuve tiempo de poner cara de que me parecía normal cuando me vino a la mente la portada de "Sucedió en el Ave". Ni sé de qué va el libro, pero en mi mente parecía claro (habiendo dormido sólo cuatro horas, conste). Desde ese momento huí de cuchillos de metal y del horno de convección como del diablo.
¡Al fin y al cabo estoy en casa!
9/11/07
Fairbanks
Llevo un par de semanas con ganas de mudarme a Fairbanks, una ciudad norteamericana situada en Alaska. ¿Por qué iba a querer algo así?. Pues porque reune un montón de fenómenos extremos o muy muy curiosos en apenas una ciudad de 35.000 habitantes.
Hablo de cosas como la aurora boreal, muy visible varias noches de verano en tan peculiar sitio. O del día sin noche, que coincide con el solsticio de verano, y durante el cual la luz solar no cesa en todo el día.

Los fairbankenses organizan jornadas deportivas "nocturnas" aprovechando la luz del sol. Conocidas son las noches del golf con jornadas de lo más extrañas. No me gusta el golf, pero pagaría por probar a hacerlo de 12:00am a 4:00am como si fuera plena tarde.
También me atraen las temperaturas extremas. En Fairbanks, la temperatura media en enero es de 35 grados bajo cero, con mínimas de menos 54 grados. Me imagino saliendo disfrazado de pingüino con veinticuatro jerseys y doce pantalones, para ir a comprar leche, deseando volver a casa a taparme bajo un millón de mantas con mi colacao calentito.
En el solsticio de invierno, la luz del sól es sólo visible durante tres horas y pico. ¡Qué emoción! ¡te echas a la siesta al amanecer y te despiertas nuevamente de noche!
Eso sí, irme solo significaría depresión absoluta en esas noches eternas, así que si alguien se atreve, que vaya tramitando el visado y me mande un mail con la fecha preferida.
Hablo de cosas como la aurora boreal, muy visible varias noches de verano en tan peculiar sitio. O del día sin noche, que coincide con el solsticio de verano, y durante el cual la luz solar no cesa en todo el día.

Los fairbankenses organizan jornadas deportivas "nocturnas" aprovechando la luz del sol. Conocidas son las noches del golf con jornadas de lo más extrañas. No me gusta el golf, pero pagaría por probar a hacerlo de 12:00am a 4:00am como si fuera plena tarde.
También me atraen las temperaturas extremas. En Fairbanks, la temperatura media en enero es de 35 grados bajo cero, con mínimas de menos 54 grados. Me imagino saliendo disfrazado de pingüino con veinticuatro jerseys y doce pantalones, para ir a comprar leche, deseando volver a casa a taparme bajo un millón de mantas con mi colacao calentito.
En el solsticio de invierno, la luz del sól es sólo visible durante tres horas y pico. ¡Qué emoción! ¡te echas a la siesta al amanecer y te despiertas nuevamente de noche!
Eso sí, irme solo significaría depresión absoluta en esas noches eternas, así que si alguien se atreve, que vaya tramitando el visado y me mande un mail con la fecha preferida.
4/11/07
c
El otro día hablaba con un amigo de esas canciones que te encantan pero debes esperar a oirlas cuando no haya nadie, porque, aunque te encantaría oírlas en el pub de la esquina, sabes que no procede, que es como Camilo Sesto en la discoteca de moda.
Vease cantar canciones de Marta Sanchez, de cualquiera de los 'triunfitos', o, sin ir más lejos, algúnos grandes éxitos de José Luis Perales. Y de éste es de quien voy a hablar.
Desde mi primer reproductor de Mp3, por el que pagué cualquier barbaridad por sus ilimitados 128 megabytes de espacio, llevo siempre la canción "Un velero llamado libertad" de Perales en la lsita de mis favoritas.
Ahora, 6 años después sigo oyendo la misma canción en momentos de bajón y de nostalgia y alegría. Algo me une a esa canción, pero es evidente que no es cuestión de modas, sino más bien de recuerdos que van de la mano junto a todas las etapas de mi vida, con la misma banda sonora al fondo. Y es que al ponerla me pasan por la mente cientos de recuerdos, desde mi primera despedida en un aeropuerto hasta los días tristes intentando olvidarlo todo a la orilla del mar.
Y me gusta seguir oyéndola, para en un futuro ponerla y que en vez de cientos sean miles de recuerdos pegados como lapas a esta canción.
[/pastel]
Vease cantar canciones de Marta Sanchez, de cualquiera de los 'triunfitos', o, sin ir más lejos, algúnos grandes éxitos de José Luis Perales. Y de éste es de quien voy a hablar.
Desde mi primer reproductor de Mp3, por el que pagué cualquier barbaridad por sus ilimitados 128 megabytes de espacio, llevo siempre la canción "Un velero llamado libertad" de Perales en la lsita de mis favoritas.
Ahora, 6 años después sigo oyendo la misma canción en momentos de bajón y de nostalgia y alegría. Algo me une a esa canción, pero es evidente que no es cuestión de modas, sino más bien de recuerdos que van de la mano junto a todas las etapas de mi vida, con la misma banda sonora al fondo. Y es que al ponerla me pasan por la mente cientos de recuerdos, desde mi primera despedida en un aeropuerto hasta los días tristes intentando olvidarlo todo a la orilla del mar.
Y me gusta seguir oyéndola, para en un futuro ponerla y que en vez de cientos sean miles de recuerdos pegados como lapas a esta canción.
[/pastel]
12/10/07
Olores gatunos
No les voy a mentir, estoy preocupado. Alguien me dijo que los gatos no se tiran pedos, pero estoy totalmente seguro de que mi gato lo hace. O eso, o adopté una mofeta naranja.
La cosa es que lo hace a menudo, y son tan ninjas que inundan los escasos metros del minipiso y me hacen vivir a base de incienso. No sé si es normal, pero me da un poco de vergüenza hablar con la veterinaria de pedos gatunos.

Para que no cunda el pánico acudí a google, que a veces es como un amigo al que le puedes preguntar cualquier cosa sin sentirte idiota. El primer resultado buscando "gatos pedos" es del otro amigo al que le puedes preguntar muchas cosas. Yahoo answers dice que sí, que los gatos tienen flatulencias como todo ser vivo, pero claro, no es que anden saturados de científicos en Yahoo answers.
Yo mientras voy a pensar en dietas alternativas a base de piensos aromatizados...
La cosa es que lo hace a menudo, y son tan ninjas que inundan los escasos metros del minipiso y me hacen vivir a base de incienso. No sé si es normal, pero me da un poco de vergüenza hablar con la veterinaria de pedos gatunos.

Para que no cunda el pánico acudí a google, que a veces es como un amigo al que le puedes preguntar cualquier cosa sin sentirte idiota. El primer resultado buscando "gatos pedos" es del otro amigo al que le puedes preguntar muchas cosas. Yahoo answers dice que sí, que los gatos tienen flatulencias como todo ser vivo, pero claro, no es que anden saturados de científicos en Yahoo answers.
Yo mientras voy a pensar en dietas alternativas a base de piensos aromatizados...
10/10/07
Blog nuevo, vida de siempre
Bueno, básicamente es la misma vida de siempre, sólo que hay muchos cambios. Como que hoy es mi último día en el aeropuerto. ¿Recordáis que trabajaba allí? Pues hoy se acaba, y empiezo el lunes en Renfe. Dice un amigo que me muevo más que los precios, pero prefiero eso a acumular musgo cual estanque.
También estoy contento porque recuperé a mi gato, que seguramente algunos no lo sepáis pero se me perdió un lunes de hará un mes y después de llorar mucho, esconder sus juguetes, jurar que odiaba ésta ciudad (algo tenía que odiar) y que no volvería a tener gatos, apareció, tres semanas después, dos calles más arriba de donde había desaparecido. Con heridas, delgado como una radiografía y sucio como el cielo de Madrid.
Ahora ya está limpito, vacunado, testado, peinado, desparasitado y esterilizado. Vamos, que podría pasar la ITV sin despeinarse.
Yo sigo nostálgico, pero sin saber qué lo provoca. Por si era lo de tener un blog, aquí hay otro...
Seguiré informando.
También estoy contento porque recuperé a mi gato, que seguramente algunos no lo sepáis pero se me perdió un lunes de hará un mes y después de llorar mucho, esconder sus juguetes, jurar que odiaba ésta ciudad (algo tenía que odiar) y que no volvería a tener gatos, apareció, tres semanas después, dos calles más arriba de donde había desaparecido. Con heridas, delgado como una radiografía y sucio como el cielo de Madrid.
Ahora ya está limpito, vacunado, testado, peinado, desparasitado y esterilizado. Vamos, que podría pasar la ITV sin despeinarse.
Yo sigo nostálgico, pero sin saber qué lo provoca. Por si era lo de tener un blog, aquí hay otro...
Seguiré informando.
Copyright (c) 2010 Plabli.
Designed by Free Blogger Templates
Free Medical eBooks, Download Graphic Patterns
