12/6/10

Chupi

Hoy le contaba a Yanyan que a pesar de no haber dormido fue un día destacable y bastante completo. Pese a la duración de la jornada laboral, acabé con una gran sonrisa. En primer lugar porque tuve una tripulación excelente, lo cuál es importantísimo para sobrellevar bien días que empiezan a las 5 am y no se sabe a qué hora terminan, y por otro lado, me pasó una de esas cosas incomprensibles que me pasan a veces, pero en esta ocasión fue de un modo positivo.


Hace algún tiempo ya comenté la iniciativa (muy por encima, eso sí) que mi empresa llevó a cabo hace algún tiempo, cuyo objetivo era motivar al personal con premios, con la posibilidad de interactuar con las altas esferas, nominar al compañero del año, e incluso conectar a los pasajeros con la cúpula de la cía.

Hoy, al acabar el día en el aeropuerto de barajas, y mientras los pasajeros desembarcaban por la puerta delantera, aproveché la tranquilidad del momento para hacer un pis en la parte trasera del avión (más concretamente en el baño, no vayáis a pensar mal). Cuando salí, esperaba que no quedara nadie en el avión para poder poner en orden las filas que me correspondían e irme a casa, pero había en mitad de la cabina una pareja joven que no parecía avanzar hacia la salida.

Me acerqué pensando que se les había perdido algo, y amablemente les pregunté si podía ayudarles en algo que me facilitara irme a casa lo antes posible, con mucho sentido del humor. Nos reímos los tres y la chica, bastante guapa y simpática, me dijo que me habían estado esperando.

Ella me explicó que se leyó la revista del avión y encontró una sección llamada Or4nge Spirit, que es el nombre (un poco cursi) de la campaña motivacional que empezó la empresa, y en ella pedía a los pasajeros que si un tripulante les resultaba excepcionalmente bueno, enviaran un mail a X dirección con su nombre, y ellos querían eso, saber mi nombre.

En primer lugar pensaba que era algún tipo de broma. Es más, no tenía ni idea de que esa sección existiera en la revista, y tardé unos 5 minutos en darme cuenta de que el asunto iba en serio. Superado el shock, la despedida, y el carácter surrealista del tema, me quedé analizando qué podía haber hecho yo por esos pasajeros, de cuya presencia ni siquiera me había percatado, para que ellos consideren que hice algo excepcional. En cualquier caso fue una sorpresa realmente agradable :).


Sumado a eso, ganó Argentina, conocí a un chico muy interesante (en el sentido más asexuado y puro de la palabra) y mantuve una entretenida conversación con mi amiga Raquel.

Un día genial, ¿verdad?.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola guapo! me alegro mucho d q te haya pasado tan biennnnn,fue un dia redondo aunque necesitaras mas tiempo para descansar...d todas formas, felicidadesssss! Yanyan

Pablo dijo...

Sí que necesito descansaaaaar z_z. Jejeje. Un beso.

コリタ dijo...

Jajaja que gracia los pasajeros, seguro que tb viajaron contigo el día de la mascarilla jajaja

Yau dijo...

Que guay, la verdad que siempre reconforta el que te feliciten por tu trabajo, puede hacer que a pesar de que tuvieras un día duro termines la jornada laboral con una sonrisa :)

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