18/8/09

Oh oh..

Me dio la depre. Total y absoluta depresión. Estoy dejando de comer, estoy dejando de hacer cosas, y estoy dejando de querer ver a la gente. Es más, estoy dejando de querer a la gente.

Fui al médico de cabecera y le expliqué que por mi desorden hormonal, mi disfagia por opresión tiroidea que me dificultaba tragar, mi insomnio y mi catastrófico estado anímico me sentía muy débil y no tenía ganas de hacer nada. Me dijo que es normal todo lo que estoy sintiendo, que me dopara si lo veía necesario para conciliar el sueño y que tomara Carnicor™ durante 15 días.

No tenía ni idea de lo que era, pero después de investigar un rato, resulta que básicamente es L-Carnitina, algo que toma la gente para adelgazar y no morir en el intento, o para hacer culturismo. Algo así como un productor de energía. Investigando un poco más, llegué a la conclusión de que la L-Carnitina es lo que me mantendría con vida hasta que me volvieran las ganas de vivir.

Cuanta más L-Carnitina tomo menos ganas de hacer cosas tengo, pero no se lo contaré al médico, porque pronto empezará con los antidepresivos y el siguiente paso es hacerme accionista de Roché. Necesito Motivación™ en viales bebibles, y nadie me la va a recetar.


13/8/09

La luz

Acabo de tomarme la última pastilla de la noche. La séptima. Tengo la impresión de que voy a morir pronto. Entre las drogas legales y mi mala destino no puedo ser muy optimista.

Hoy telefónica me cortó internet, así que actualizo gracias a que mi móvil me deja hacerlo. A cambio, eso sí, de un par de eurillos.

Como veo el final del túnel me puse a hacer una lista mental sobre aquellas cosas que hice que no todo el mundo pudo (o simplemente quiso) hacer, por extrañas o absurdas.. la lista quedó tal que así...

- Comí, merendé, y cené en tres países diferentes.

- Monté en globo aerostático.

- Me enamoré por internet.

- Gestioné una web porno.

- Compré flores por internet.

- Planté MÁS de un árbol.

- Volé dos horas encerrado en una cabina con dos pilotos.

- Fui secuestrado (o casi) en pleno centro de Londres.

- Tuve un trauma por el tamaño de mi cabeza durante mi niñez y por eso odiaba los globos.

- Amenacé de muerte a mi prima por ganarme al monopoly.

- La primera vez que intenté hacer deporte me partí un diente.

- La última vez que intenté hacer deporte me partí un diente.

- Me he mudado 19 veces (y no puedo aguantar a que llegue la 20ª)

- Empecé un montón de cosas.

- Terminé un par de cosas.

- En mis trabajos habré tratado con unas 576.000 personas y sólo soy capaz de recordar un par. (Los cálculos fueron rápidos, persona arriba, persona abajo)

- He visto a mi prima la del monopoly en 4 países diferentes.

- He estado en más de 50 hoteles, pero sólo he reservado una habitación en mi vida.

- Tengo más pastillas que amigos.

Y ya está. Hay que ver lo que da de sí el tiempo cuando estás dopado. Intentaré seguir en otro momento. Feliz puente.

11/8/09

Suerte

Llevaba todo el día pensando en si existe o no la suerte, ya que el hecho de que la suerte exista me parecería totalmente injusto.

Injusto porque norlmalmente para que alguien tenga suerte otro ha de estar jodido. Podríamos ver como un ejemplo de gran suerte el típico mamón que sale en la tele habiéndose librado de una catástrofe aérea porque llegó tarde al vuelo. Y no suelen contar que como ese llegó tarde a su vuelo, un pobre infeliz pasó de la lista de espera a la lista oficial de fiambres.



También sería una gran suerte encontrarse 5.000€ en la calle... pero que le digan esto al que los perdió... y también es una gran suerte que en el último minuto alguien haya donado su corazón para salvarte... bueno, suerte... ¿para quién?.

Así es como llegué a la conclusión de que no, de que la suerte no existe, al menos no debe existir si está tan mal balanceada. Era mucho más adulto y bonito pensar en que existe el destino, que no me escudo en la suerte cuando las cosas salen mal, y que simplemente a algunos les toca ser estrellas, y a otros directamente los estrellan antes de nacer.

Pero bueno, nada de eso me importaba realmente porque llevaba años sin dormir y sólo pensaba en llegar a casa a estrenar el nuevo móvil que había llegado en mi ausencia y dormir mucho.

Pero el móvil llegó roto y al sentarme aquí volvió el insomnio.

6/8/09

Madrid

Un ser humano estándar (sí, la frase es absurda) sufre dos tipos de dependencias fundamentales y constantes a lo largo de toda la vida:

- La monetaria.

- La emocional.

La monetaria es más que evidente. Nos acompaña desde que tenemos capacidad de raciocinio. Ya fueran las 5 pesetas para un caramelo o las 500 pesetas para ir al cine (o los 35.000.000 de pesetas para comprar un piso)... siempre tenemos una dependencia económica que nos acompañará hasta la tumba, porque ciertamente, hasta morirse es caro. Esa es la que menos me preocupa, está claro la manera de solucionarla. Ganar dinero. Si acaso me preocupa un poco más el cómo ganar dinero, pero tampoco demasiado. Hay gente que realmente siente obsesión por el dinero y esta es su dependencia clave, por la que sufren cada día de su vida.

La emocional es un coñazo. Es mi cruz. Según un chico psicólogo con el que tuve una cita (a priori no profesional) soy un emociodependiente crónico. Y lo más injusto de todo es que tiene razón.

Creo que puedo vivir con límites extremadamente bajos de dinero, pero no con límites extremadamente bajos de afecto. Ni extremadamente altos, ha de ser lo justo y exacto, y en cuento llega ese punto, o me parece mucho, o me parece poco... lo cuál es aún más odioso, porque no sólo soy un emociodependiente crónico, sino un emociodependiente obsesivo compulsivo crónico.

Es por todo eso que de pequeño quería ser budista, porque al darme cuenta del miedo que me daba perderlo todo, tanto material como humano, pensé que esa era la solución a todos mis problemas. Y probablemente lo sea (Ahora me doy cuenta de que veía mucho la tele, también).

La independencia en todos los sentidos... y hoy estoy contento, porque me siento un poco más independiente. Ni me tocó la lotería ni me hice de piedra, y eso es lo genial, ¡que no hace falta!.

No entiendo cómo he llegado hasta aquí. Yo quería hablar de Madrid, porque he leído que la capital huele a pis y eso me preocupa, porque yo no lo he notado nunca. ¿A alguien más Madrid le huele a pis?

Meditación: con entradas como ésta... ¡no veo muy factible que desaparezcan los anuncios del psicólogo a domicilio!

5/8/09

'Tuiter'

No tengo twitter. Es más, no tengo twitter ni entiendo el concepto de tener twitter. Por una parte me angustia no entender el fenómeno fan de contar en vivo que uno está cagando, y no porque tenga yo una sensibilidad extrema a leer cosas escatológicas, sino que tampoco entiendo que a alguien le resulte interesante leer eso.

Y es que probablemente estoy equivocado en una cosa. Twitter debe ser una de esas cosas que hace ilusión tener, pero a nadie le hace ilusión leer. Casi casi lo que le pasa a facebook, y es que la gente se centra mucho más en abrir galletitas de la fortuna (ejem.. sí, son adictivas) que en buscar qué fue de Fulanito Perez, tu vecino de la infancia.

En el fondo es lo bonito que tiene esto de la web 2.0, y es que le da a todo el mundo la oportunidad de sentirse el centro de atención, incluso a aquella chica gordita con aparatos a la que nadie le hablaba en clase.

Y por eso Twitter, facebook, o Tuenti triunfan. No sólo pueden tener su minuto de gloria sino que pueden hacerlo... ¡sin salir de casa!.

4/8/09

Anuncios inteligentes 2.0

Anoche puse Google AdSense en mi blog, para ver si así consigo evitar lo que hasta ahora parece imposible. Que me corten la línea de teléfono.

La cosa es que tras instalar el código en mi blog, y hacer que el sofisticadísimo algoritmo de adsense recorriera toda mi página, palabra por palabra, de repente se plagó de anuncios como los siguientes:



Yo creo que más que anuncios inteligentes son advertencias para decir al blogger que le quedan dos telediarios, y a quienes lo lean le vienen a decir que lo que aquí ven es justamente lo contrario a lo que hay que hacer para llegar a 'tu estado natural de felicidad y bienestar'.

Incluso la primera vez me salió un anuncio sobre psicólogos a domicilio... rea
lmente hasta saben lo poco que me gusta hacer deporte.

En definitiva, como todos sabrán está prohibido pedir a los visitantes que hagan click en los anuncios del sitio, porque además de ser lógico, es una práctica ruin y sobre todo poco ética. Así que desde aquí, les pido que NO lo hagan a no ser que realmente les interese el anuncio... y objetivamente, en este mundo que vivimos... ¿quién podría resistirse a llamar al psicólogo a domicilio?.

está bieeen... realmente no parece psicólogo... de hecho no parece haberse acercado a un libro en su vida, pero... ¿tú le cerrarías la puerta?

3/8/09

Semana 41..

Esas son las semanas que llevo sin trabajar. Ya no hay palabras para describir el deterioro mental que estoy sufriendo, y no hay monedero lo suficientemente pequeño para hablar de mi economía. Hay gente en paro que cobra algo de algún sitio, y estando así, hasta el paro es menos paro... pero yo anoche me planteaba que en mi situación actual ni siquiera puedo permitirme comprar un Señor Wilson, y eso me desquicia aún más que el propio hecho de no hacer nada.


Si me pongo a mirar al horizonte, es más probable que se me sequen las lentillas a que encuentre alguna oportunidad real de que algo cambie, y como mis lentillas mensuales van por su cuarto mes de uso, me parece que mirar al horizonte lo único que puede hacer es empeorar las cosas.

Hay tres o cuatro cosas que se van posicionando como urgentes en mi vida. Una de ellas es huir al centro del país, porque la humedad me odia y yo estoy convencido que no es buena para mi asma. Otra es que el sur de este país es al trabajo lo que Galicia a la sequía, y como nadie parece tener ni la más mínima intención de arreglarlo, me tendré que fugar yo, como siempre.

Otra es que no estoy preparado para tener parejas. Es decir, tengo una, pero es la prueba viviente de que lo que yo no quiero para mí, y lo peor de todo es que para el 80% de la población sería el chico ideal. Cabe la posibilidad de que yo esté en ese 20%... o quizás en una subdivisión... en el 1% de ese 20% para quienes no hay nadie.

También tengo claro que al no tener ingresos, no puedo dar salida a mi estrés y a mis presiones comprando gadgets caros, con lo cual, es la pescadilla que se muerde la cola, porque el no poder comprar gadgets caros me produce estrés.

Y... como suelen decir, el primer paso es reconocerlo, y ya está dado. Ahora seguiré buscando alternativas para salir del pozo. Creo que os mantendré informados.

3/2/09

10 días después

Perdón, mil perdones por el retraso. Estoy en una etapa de meditación profunda, así que sólo diré que sigo con vida, que aprobé el examen teórico del B, y que todo es una mierda.

Gracias por leerme, cuando saque algo en claro vuelvo.